
¿Qué le digo a alguien con depresión?
Importa más estar presente que encontrar las palabras perfectas. Escucha, acompaña y vuelve a preguntar cómo está. Aquí tienes lo que ayuda y lo que conviene evitar.
Lo que puedes decir
- “Últimamente te noto con el ánimo bajo. ¿Cómo estás, de verdad?”
- “Aquí estoy. ¿Quieres hablar, o prefieres que solo te acompañe?”
- “Tómate tu tiempo. Te escucho.”
- “¿Te puedo ayudar con algo hoy, como traerte comida o llevarte a algún lado?”
- “¿Te serviría hablar con un psicólogo? Puedo ayudarte a buscar uno.”
Después, escucha más de lo que hablas. Puedes decir “Qué difícil lo que estás viviendo” sin intentar resolverlo.
Lo que conviene evitar
- “Lo que te falta es orar más”. La oración puede ayudar, pero estas palabras hacen que la persona sienta que es su culpa estar mal.
- “Piensa positivo” o “Pon de tu parte”. La depresión no se elige.
- “Hay gente que está peor”. Es como decirle que no tiene derecho a estar mal.
- Dar muchos consejos enseguida. Primero escucha, y pregunta antes de sugerir algo.
Si habla de no querer vivir
Pregúntale directamente: “¿Estás pensando en quitarte la vida?”. Preguntar no le mete la idea en la cabeza. Le muestra que quieres escuchar.
Quédate con esa persona, o asegúrate de que alguien la acompañe. Llamen juntos a la línea de crisis de tu país. Si está en peligro inmediato, llama al número de emergencias de tu país.
Sigue en contacto
Un mensaje unos días después, como “Me acordé de ti. ¿Un café esta semana?”, significa mucho. Sigue invitando a esa persona, aunque te diga que no.
Acompañar a alguien puede pesar mucho. Busca tú también con quién hablar: una línea de ayuda gratuita puede escucharte.
Preguntas frecuentes
¿Está bien preguntarle a alguien si piensa en el suicidio?
Sí. Preguntarlo de forma directa y con calma no le mete la idea en la cabeza, y hablar puede ser un alivio. Si te dice que sí, quédate con esa persona y llamen juntos a la línea de crisis de tu país.
Historias como esta
- Cómo Jimena acompañó a su mejor amiga en la depresión
Karla dejó de contestar y después dejó de aparecer. Jimena no tenía las palabras perfectas, así que llevó dos frappés y se quedó.
¿Y ahora qué?
Lee también: Creo que tengo depresión No tengo con quién hablar