Duelo y desamor
Cómo superar una ruptura después de cinco años juntos
No podía borrar su playlist y cada noche revisaba el perfil de él. Así fue como Valentina, poco a poco, volvió a respirar.
Por AnónimoValentina, 24, diseñadora gráfica en Buenos Aires5 min de lectura

Cada historia reúne vivencias de varias personas.
La historia
La playlist que no podía borrar
Valentina tenía una playlist llamada “Nosotros”. Ciento catorce canciones: cinco años de escapadas en auto, peleas y reconciliaciones. Ya habían pasado tres meses desde que ella y Enzo terminaron, y la playlist seguía en su celular.
Cada noche, después del trabajo, se sentaba en el balcón del departamento que alquilaba en Almagro, con los auriculares puestos, y ponía sus canciones. Después abría el perfil de Enzo. Revisaba si había publicado algo nuevo. Quién había reaccionado. Si se veía feliz.
“Amiga, ya deja de seguirlo”, le dijo su mejor amiga, Flor. “Sí, mañana”, contestaba Valentina. Pasaron muchos “mañana”.
Los domingos eran lo más difícil. El domingo solía ser su día: la iglesia, el almuerzo en la casa de la familia de Enzo y después una película. Ahora pasaba el día entero en la cama con la tele prendida, casi sin mirarla.
En el trabajo le costaba concentrarse. Antes era la más rápida de su equipo. Ahora un solo afiche le llevaba todo el día. Cuando en el taxi sonaba una de sus canciones, miraba por la ventana para que el chofer no la viera llorar.
Lo que lo hizo difícil
Por qué cuesta tanto seguir adelante después de una relación larga
En cinco años habían armado rutinas, amigos en común y planes ya conversados. Cuando Enzo se fue, la forma de los días de Valentina se fue con él. El almuerzo del domingo, el mensaje de buenos días, la primera persona a la que llamaba con una noticia.
Revisar su perfil era como rascarse una herida. Un alivio corto, y después más dolor. Cada vez que lo revisaba, Valentina volvía al principio.
También había vergüenza. Todos sus amigos sabían lo que había pasado. En las reuniones familiares alguien todavía preguntaba: “¿Y cómo están con Enzo?”. Ella solo sonreía y decía que estaba bien.
Su cuerpo también lo sentía. No tenía apetito y bajó de peso sin querer. “Estás muy flaca, Valen”, le dijo una compañera de trabajo. Ella volvió a sonreír.
Lo más pesado eran las preguntas de la noche. ¿Soy suficiente? ¿Qué tengo de malo? ¿Ya habrá alguien más? Vueltas y vueltas, sin respuestas, hasta el amanecer.
Lo que ayudó
Cómo Valentina siguió adelante, poco a poco
No hubo un día en que de pronto estuviera bien. Hizo algunas cosas que la ayudaron, una a la vez.
Primero, lo silenció antes de dejar de seguirlo. Eso sí podía hacerlo. Las publicaciones de Enzo dejaron de aparecer, y las noches mirando su perfil fueron menos. Un mes después pudo dejar de seguirlo.
Segundo, movió la playlist a una carpeta llamada “Para otro día”. Armó una nueva, “Primero yo”, llena de canciones que todavía no tenían recuerdos.
Tercero, le contó la verdad a Flor: lloraba todas las noches y no sabía cómo parar. Desde entonces, Flor estuvo cerca. Cada jueves, después del trabajo, salían a comer o caminaban por los bosques de Palermo.
También anotó las preguntas que le daban vueltas en la noche. Al lado de “¿Soy suficiente?” escribió lo que Flor y su familia le habían dicho de ella. Poco a poco, la voz que le decía que algo andaba mal con ella se fue callando.
Cuarto, les dio algo nuevo a sus noches. Se anotó en un taller de cerámica los martes. Volvió al grupo de jóvenes de su iglesia, al que hacía mucho que no iba. Algunas noches seguían pesando. Ahora eran menos.
Y oró con honestidad. Al principio su oración era: “Señor, tráelo de vuelta”. Con el tiempo se convirtió en: “Señor, sáname”. Salmos 147:3 estaba en un papelito pegado en el monitor de la oficina.
Seis meses después, una tarde, escuchó una de sus canciones en un café. Sonrió. Todavía dolía un poco. Sonrió de todos modos.
Prueba esto hoy
Esta semana: un paso lejos de su perfil
- Primero silencia su cuenta. Dejar de seguirla puede esperar.
- Mueve la playlist que compartían a una carpeta llamada “Para otro día”.
- Arma una playlist nueva solo para ti.
- Escríbele a alguien de confianza: “¿Nos vemos esta semana? Necesito hablar con alguien”.
Un versículo para hoy
El sana á los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.
Salmos 147:3
Para ti
Si ahora te cuesta seguir adelante
Si estás leyendo esto mientras miras el perfil de alguien, primero respira. Es normal que duela tanto. Amaste a esa persona, y este dolor es parte de ese amor.
Elige un paso pequeño esta semana. Silencia. Mueve la playlist. Cuéntale la verdad a alguien de confianza. Planea una cosa que sea solo para ti.
Si llevas más de dos semanas sin poder dormir o comer, o te está costando funcionar en el trabajo, habla con un médico o un psicólogo. Es un paso normal, y la ayuda funciona.
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¿No estás bien hoy?
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Lo que otras personas preguntan
¿Cómo superar una relación de muchos años?
Poco a poco. Revisa menos su perfil (empieza por silenciar su cuenta), cuéntale la verdad a alguien de confianza y dale algo nuevo a tus días. Es normal que tarde en sentirse más liviano, sobre todo después de años juntos.
¿Cuánto tiempo se tarda en superar una ruptura?
No hay un número exacto de días. Para mucha gente se vuelve más llevadero en unos meses. Si llevas más de dos semanas sin poder dormir o comer bien, habla con un médico o un psicólogo.
¿Cómo dejar de revisar el perfil de mi ex?
Empieza con algo más fácil que dejar de seguir: silencia su cuenta para que sus publicaciones no te aparezcan. Cuando sientas las ganas de mirar, escríbele a alguien de confianza o sal a caminar unos minutos. Cada vez que no lo revisas, las ganas se vuelven un poco más débiles.
Las citas bíblicas son tomadas de la Reina-Valera (1909), de dominio público.
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